Esta temporada había empezado media floja, pero bastó que Alan Shore vuelva al ruedo, haciéndose cargo de algunos casos y resolviendolos con alegatos magistrales, para dejar en claro que la serie gira en su alrededor.
No quiero desmerecer a los otros actores, sean Shattner o la aún bellísima Candice Bergen, pero estoy seguro que si James Spader dejara la serie, esta perdería el 90 % de su encanto.
MIs felicitaciones y mi admiración a un actor que descubrí en esa extraña película "La Secretaria", y que me parece que se está convirtiendo en un ícono de la televisión actual.
Un abrazo a todos.
JCR