A pesar de la cantidad de
merchandising de Los Simpson que Fox lanzó en estos dieciocho años, a nadie
nunca se le ocurrió echar mano a las marcas ficticias que aparecen en la serie.
Eso es lo que pensó un joven
estudiante de marketing mexicano de nombre Rodrigo Contreras quien, tras
asesorarse sobre la propiedad de la marca de la cerveza Duff, decidió registrarla
a su nombre.
Contreras utilizó la fábrica de
tequila de su familia para una producción inicial de 9600 botellas de cerveza
Duff. El joven de 28 años, reparó en que lo más caro de una cerveza es hacerle
publicidad y como la marca Duff llega indirectamente a millones de hogares
alrededor del mundo, su público potencial le aseguraba un alto rédito.
Después de usar la mitad de la producción en una fiesta con
amigos, Contreras pudo vender el resto de las botellas entre los bares de
Guadalajara, su ciudad natal. Al poco tiempo, la noticia se extendió como
reguero de pólvora y el incipiente empresario comenzó a recibir pedidos de
otras ciudades del país y del mundo por parte de coleccionistas que estaban
dispuestos a pagar hasta diez dólares por una botella de Duff, la cerveza que
Homero disfruta en cuanto tiene ocasión.
Sin embargo, inconvenientes de distribución obligaron al joven
empresario a buscar ayuda en el extranjero para vender su producto. De esta
manera, Contreras llegó a un acuerdo con la cervecera belga Haatch para
distribuir su producto en Europa donde ya tiene ha concesionado dos bares Duff
ubicados en Alemania.
¿Para cuando entonces
estarán disponibles los cigarrillos Laramie o los Pretzels de Marge? ¡Upps! ¿Acaso regalé un par de ideas?